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La tierra como elemento constructivo tiene el defecto que al secarse se contrae produciendo grietas continuas y profundas, lo que hacemos para evitar esto es mezclar la tierra húmeda (barro) con un elemento que le da estructura:
- Con arena en una proporción adecuada al tipo de tierra que se dispone se denomina "lorena" (lodo mas arena) y se usa apisonándola en encofrados y luego cavando túneles para confeccionar cocinas a leña de alto rendimiento.
- Con paja en su proporción adecuada actúa repartiendo las tensiones del secado produciendo muchas pequeñas fisuras que no afectan al conjunto.
- Y una tercera de barro+paja+arena. Yo la suelo hacer combinando una parte de arena con una de barro y una vez que esta bien mezclado se forman chorizos, esta practica me resulto buena con la mayoría de las tierras de la zona bonaerense, o sea en los alrededores de Buenos Aires.
La tierra para hacer el horno deberá dejarse por lo menos 24 hs. en remojo para que se hidrate bien la arcilla y la materia orgánica que contiene, el mejor barro es el que estuvo varios días en reposo (Una semana es un buen periodo), tendrá un olor desagradable, pero no hay que llegar a tanto y poder disfrutar de esta experiencia junto a la familia o amigos, así que uno o dos días alcanza.
Lo mejor es excavar un pozo de un metro por un metro por 50 cm, colocar un plástico de 2 metros en el hueco y devolver la tierra desmenuzándola con los dedos para revisar que no haya piedras, clavos, vidrios o cualquier elemento dañino a la hora de amasar la mezcla con los pies o trabajar el barro para modelarlo.
Una vez que tengamos la tierra reincorporada al pozo le agregaremos suficiente agua para cubrir y la envolveremos para que no se seque con el plástico sobrante de alrededor, formando un paquete y apoyando unas maderas o piedras para que no se vuele.
El contenido de greda o arcilla es de acuerdo al tipo de suelo y determina la calidad del adobe, para un suelo arcilloso conviene agregar una cantidad de arena para evitar se contraiga demasiado al secarse y se formen fisuras. Pero si el suelo ya tuviera una cantidad de arena en su composición no habremos de agregarle nada, y si faltara arcilla (que es el elemento que adhiere) habrá que buscar un lugar bajo a la vera de un
río, o una obra en construcción o el costado del camino donde las maquinas ya hicieron el trabajo de excavación, y sacar un poco para nuestro adobe.
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Como preparar el tambor
El tambor es uno de los comunes de 200 litros, de unos 90 de alto por 60 cm de
diámetro. Para abrirlo encontré el mejor sistema usar un formón o escoplo de carpintero (tengo uno de buena calidad pero de batalla al que no me importa maltratar) y un martillo pesado.
Lo primero es marcar una
línea sobre el frente que tiene las tapitas roscadas, esta línea por donde cortaremos es un círculo a 2 cm del borde, queda de un
diámetro de unos 54 cm.

Luego elegimos el sector que dejaremos para abajo y trazamos una recta a 15 cm del borde.
El sector con forma de luna será donde afirmaremos la puerta abisagrada remachando o
atornillándola para facilitar posteriores cambios del tambor.
Dejaremos la costura de
fabricación del tambor orientada hacia arriba, ya que es el sector débil, para que no quede expuesto al fuego directo.
-Una de las preguntas inevitables de los que vieron este horno es
cuanto dura el tambor sin deteriorarse.
La respuesta es : mucho.
Lo que mas lo perjudica es la lluvia si entra por la chimenea mojando la zona central del tambor, o si se mete de
algún modo agua dentro. Cuidando esto y manteniendo con arena el interior debe durar más de cuatro años en un uso de dos veces por semana.-
Luego insertamos el formón a golpes y vamos llevando el corte por la
línea. Esta operación es muy ruidosa, y el tambor tiende a cabecear con los golpes.
Para esto me coloco tapones para los oídos y me subo acuclillado sobre el tambor para evitar que se mueva y que el impulso sea mas eficaz.
Desde ahí arriba como en algunas historietas animadas voy recortando alrededor de donde estoy parado, dejando por supuesto algunos puentes para evitar quedar enlatado.
Lo próximo será limpiar bien los restos de aceite utilizando papeles de diario o
aserrín y un palo para revolver, o con tierra o arena (aunque dejo esto para el final ya que es contaminante).
Luego los diarios
servirán para encender el horno y hacer señales de humo por si el llamado tribal a golpe del tambor no dio resultado.

Base
Es la estructura donde crecerá el horno en adobe.
La base de los hornos la construí de varias maneras, en los primeros por una cuestión de costos y velocidad las hice de
"pallets" o tarimas de madera de un metro por un metro de lado o un poco más, apilando cuatro llegábamos a la altura para que el horno quede cómodo: unos 40 cm. En el caso de construir sobre tierra previamente coloque 9 ladrillos distribuidos y nivelados para separar la madera del piso donde se pudriría, y la primera madera que estaría mas en contacto con la humedad la pinte del lado expuesto con aceite quemado de automóvil, luego apilaríamos las tarimas sin mas, luego le colocábamos una chapa en toda la superficie cubriendo la madera por seguridad si se llegara a filtrar el calor.
Otra manera es confeccionar la base en pared de ladrillos o bloques teniendo en cuenta las medidas del horno: 105 cm de fondo por 95 de ancho y la altura conveniente. Una vez fraguada la mezcla se rellena con tierra, arena o escombros para llegar a hacer un piso de donde parte la tarea en adobe.
Una vez hice esta base en hierro y le agregamos 4 ruedas para desplazarlo en un patio, teniendo en cuente que el horno completo puede llegar a pesar unos 300 kilos habrá que pensar en ruedas de no menos de 30 cm de diámetro y buenos rodamientos.

| Cuna del fuego
Las primeros hornos los hice con ladrillos comunes, pero lleva tiempo, luego encontré que trabajar con ladrillos huecos tiene tres ventajas: son livianos y hacen liviano el conjunto sin perder eficiencia, son piezas grandes y el horno se arma rápido (con uno de mis clientes lo armamos en un día, esa misma tarde encendió el fuego y lo disfrutó durante horas mientras se "curaba") y la última ventaja es que en su fabricación se consume menos tierra fértil y menos energía en relación a los ladrillos comunes.
Utilizando ladrillos portantes de 18x18 x36 cm, en una cantidad de 16 cubrimos la primera parte.
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Hay que ajustar en el centro una canaleta para que se deslice el cenicero, apoyándolo en el medio y construyendo con ladrillos de canto una
parecita, finalmente colocarle dos horizontales en forma de puente adelante y atrás de la canaleta para apoyar allí el marco de la puerta del fuego con su reja. Quedara un hueco de unos 20 cm de ancho alrededor de la canaleta que podremos rellenar con arena, que es un buen acumulador de calor.
Una vez que calzamos la reja y puerta en su posición veremos que quedan unos 5 cm de separación entre los ladrillos de canto de la canaleta y el borde de la reja, allí se apoyan los ladrillos que formaran la cuna en "v " , primero se apoyan de punta en posición vertical, uno al lado del otro, bien juntitos y sin mezcla, solo arrimados, en el espacio que queda entre estos y la pared de ladrillos huecos se sigue rellenando con arena húmeda o tierra apisonando para formar la pendiente que recibirá a estos ladrillos, una vez que apisonamos bien y logramos un plano inclinado adecuado acostamos la hilera de ladrillos hasta su posición sin pegarlos, solo golpeándoles suave y reiteradamente para que se acomoden en su alojamiento, en un plano de unos 45 a 55 grados de inclinación.
A continuación se coloca una segunda hilera de ladrillos siguiendo con la línea ascendente de los primeros, la cual rematara, o sobrepasara en el borde de los ladrillos huecos.
Mientras construimos esto habremos de formar un pilar de apoyo del tambor en el fondo y a nivel con el punto de apoyo del marco de la puerta, esto se hace de 23x23 cm (o sea de dos ladrillos) y a la distancia de 85 cm del frente, para dejar una holgura de 5 cm con respecto a la medida total del tambor(90 cm).
Alrededor de la puerta calzaremos ladrillos cortados a tres cuarto con suficiente adobe para sellar cualquier perdida de humo o filtración de aire, siempre es conveniente trabajar ajustadamente las piezas antes que intentar rellenar huecos con barro, el barro se contrae al secarse, o se degrada con la acción del fuego.
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Bóveda del tambor
Apoyamos el tambor en su posición, eventualmente lo soldamos al marco de la puerta, verificando que quede bien centrado en la parte trasera.
Los primeros hornos los hice colocando hierros para construir la bóveda sobre ellos, es mucho trabajo de ajuste y se acumula hollín, además que si usamos hierros gruesos la estructura de bóveda sufrirá las consecuentes dilataciones del metal al encender el fuego.
Luego utilicé malla de metal de 3 mm
presoldada (malla "cima"), la cual es flexible y clavándole unos tacos de madera de 6 cm de largo en la zona donde lleva la curva del tambor, se resuelven un par de problemas y queda bien.
Pero ahora lo hago sin metal, aprendí a construir una bóveda de medio punto autoportante, es decir que los ladrillos se solidarizan sosteniendo el conjunto sin soporte interno y aún con la mezcla fresca, el secreto esta en que las puntas de los ladrillos se toquen y llevemos bien la traba ( desplazamiento de las uniones sucesivas de las piezas de entre líneas, como se construye cualquier pared de ladrillos) . No solo es práctico, es un placer enorme hacer estas estructuras, como se hicieron infinidad de veces, antes del descubrimiento del hormigón armado, para resolver umbrales, puentes, bóvedas de templos, y ahora, nuestro horno.
En cuanto tenga el tambor colocado se sube las paredes con ladrillos huecos de 8 cm x 18 x 33. salvo el encuentro del frente entre la pared y el tambor donde usaremos ladrillos comunes trabajados con un pico pequeño (yo uso un piquito de herrería) para darle la forma exacta de la curva del tambor.
A medida que sube y se va cerrando la curva se usaran tacos de madera de siete centímetros para mantener las piezas en su lugar hasta que coloquemos la superior con la forma y distancia justa para resolver el arco. Las paredes se levantan equilibradamente de ambos lados y se curvan pasado el medio tambor, en la tercera o cuarta hilada. Si se usan los ladrillos de 33 cm de largo se traban en un cuarto para facilitar la tarea sin tener que cortar los ladrillos por la mitad. Al final queda una abertura que se cierra con suerte con ladrillos comunes, pero a veces hay que cortar huecos a la medida. Se trata de ajustar lo mejor posible estas piezas superiores que cierran el arco repartiendo el esfuerzo de sostenerse en todas las demás piezas, en masonería se le da un valor especial, análogo al principio divino o la unidad de los opuestos, y se le denomina "clave", la podemos ver enfatizada o realzada en relieve en varios arcos de medio punto en las construcciones antiguas de la ciudad de Buenos Aires.

Chimenea
Cuando las paredes llegaron arriba y con una inclinación tal que solo falta una hilada central para cerrar el arco se ajusta en el centro la chimenea, torciendo los "pelos" de hierro de 6 mm para que apoyen y quede bien vertical, luego colocaremos el resto de las piezas grandes lo mas ajustadas posible y finalmente con pedacitos de ladrillo en forma de cuña (estarán tirados por el piso al rededor del horno) insertamos a presión en los intersticios que nos parezca que no quedo bien arrimada las piezas, y presionando con fuerza empujándola en el barro aún húmedo, y golpeando con un medio ladrillo o un martillo reiteradas veces, (mas vale muchos golpecitos seguidos que golpes contundentes) Esta operación se facilita si cuando terminamos de cerrar el horno le prendemos un fuego, no muy grande, lo suficiente para darnos el gusto y ver por donde se escapa humo.
Cuando el horno este terminado es bueno colocar un tramo de caño para prolongar la salida de humos y generar succión o tiraje, lo que dará mejor estimulo al fuego cuando lo necesitemos fuerte, con una carga extra de madera, al principio y cuando tengamos que levantar temperaturas elevadas.

Revestimiento
Una vez terminado el ajuste de la bóveda se reviste toda con un revoque o cobertura de "chorizos"(mezcla de barro y paja con forma alargada).
Es mejor dejar que se seque la estructura para sellar posibles fisuras con la cobertura, o realizar dos coberturas: una inmediatamente de terminada la bóveda y otra cuando se seque bien la primera cobertura.
El orden de colocación es como cuando se construye un techo con piezas de teja o tejuela: comenzando desde abajo, solapando las superiores sobre las anteriores (siempre con las fibras de la paja en forma vertical para que el agua tienda a deslizarse por encima), en un espesor aproximado de dos o tres centímetros (con eso basta pero puede ser mas) del espesor depende en parte la eficiencia del horno en cuanto que estructura la bóveda y aísla para evitar la disipación del calor, yo suelo hacer un barro mas viscoso, con menos agregado de arena y mas cantidad de paja al formar el chorizo de manera que sea mas aislante y se deslice la lluvia, como lo hace el techo de paja en los ranchos del norte argentino.

Terminando
un horno en grupo en Palermo - Buenos Aires.

Cómo "curar" el horno?
El primer fuego se hace suave apenas terminada la
bóveda, esto sirve para ver si quedaron filtraciones y rellenarlas.
Para quemar la pintura del tambor, y el aceite que pudiera tener antes de colocar la arena en el interior.
Y finalmente para acelerar el secado y luego darle la cobertura de
aislamiento con una, dos o tres capas de chorizos de adobe de unos 3 cm. de espesor.
Así
también el placer enorme de ver como funciona nuestra obra apenas hecha.
Una vez que se secó parcialmente la estructura de ladrillos (se notan tibios) podemos aumentar la intensidad del fuego mientras revocamos comenzando de abajo por ambos lados hasta culminar en la chimenea.
El horno
estará listo y a toda marcha cuando se seque por completo, y con el agregado de la arena en el
interior (unos tres baldes de construcción).

Protección de la lluvia
Lo mejor es hacerle un techito o
construirlo en un lugar protegido, incluso puede construirse en un lugar cerrado, ya que la salida de humos se conduce con caños y se proyecta con uno o dos metros verticales para asegurar la succión y no ahumarnos.
También probamos de pintarlo con una mezcla en caliente de grasa de vaca derretida y cal o ceniza, debe quedar espeso pero escurridizo para poder untar con brocha, es eficiente y barato pero deja un olor desagradable y estéticamente deja que desear.
Otras posibilidades es cubrirlo con un plástico, o chapa, cartón o lamina de madera curvada para protegerlo cada vez que dejamos de usarlo.

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